Se cuenta que un señor, por ignorancia o malicia, dejó al morir el siguiente testamento sin signos de puntuación:
«¿Dejo mis bienes a mi sobrino Juan? ¡No! ¿A mi hermano Luis? Tampoco, jamás. ¡Se pagará la cuenta al sastre! Nunca, de ningún modo para los jesuitas. Todo lo dicho es mi deseo».
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- Redáctalo a partir de los personajes que te sugiera el profe. Deberás poner los signos de puntuación y entonación adecuados.
- Etiquetas: puntuación.
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